Qué silicón usar para baño y cocina
En estas zonas no basta con que el silicón “pegue”. Tiene que sellar bien, soportar humedad y dejar un acabado limpio.
El baño y la cocina son dos de los lugares donde más se nota un mal sellado. Si el producto no es el adecuado o se aplica mal, empiezan las filtraciones, el desprendimiento o el acabado sucio.
Por eso conviene comprar el silicón pensando en humedad, limpieza y tipo de superficie.
Dónde suele aplicarse
- Lavabos
- Fregaderos
- WC
- Canceles
- Uniones entre muro, cubierta, azulejo o mueble
Qué revisar antes de comprar
- Si la zona tiene contacto constante con agua.
- Si el acabado va a quedar muy visible.
- Si la superficie es cerámica, vidrio, aluminio o material pintado.
- Si necesitas transparente, blanco u otro color.
- Si el área ya tiene restos de silicón viejo que deban retirarse primero.
Qué conviene buscar en estas zonas
En baño y cocina conviene elegir un silicón adecuado para ambientes húmedos y compatible con las superficies que vas a sellar.
También ayuda mucho que el producto permita un acabado limpio, porque son áreas donde cualquier detalle visual se nota rápido.
El error más común
Aplicar sobre humedad, suciedad o restos del sellado anterior. Aunque el cartucho sea bueno, si la superficie no está bien preparada el resultado se arruina.
La compra correcta y la aplicación correcta van de la mano.
Conclusión
Para baño y cocina no conviene improvisar. Hay que pensar en humedad, superficie y acabado.
En SERUR te conviene elegir un silicón que sí corresponda al uso real para que el sellado dure y se vea bien.